“Llegué tímida y me fui amiga de medio mundo. DANZAR me devolvió las ganas de ocupar mi propio cuerpo.”
Mariana, 28
Alumna de contemporáneo
Testimonios
“Llegué tímida y me fui amiga de medio mundo. DANZAR me devolvió las ganas de ocupar mi propio cuerpo.”
Mariana, 28
Alumna de contemporáneo
“Pensé que el baile no era para mí. La primera clase me cambió la idea. Hoy es mi terapia semanal.”
Jorge, 34
Alumno de ritmos urbanos
“Acá entendí que bailar también es decirse cosas lindas. Las profes y compañeras son una red real.”
Sol, 22
Alumna de heels
“Empecé llevando a mi hija. Ahora vamos las dos. Es nuestro espacio, nuestro ritual de la semana.”
Camila, 41
Mamá de alumna y alumna de ballet
“Es el único lugar donde realmente me animo a equivocarme. Y por eso, paradójicamente, mejoro.”
Andrés, 19
Alumno de contemporáneo
“DANZAR es de esos lugares donde entrás un martes cualquiera y salís sintiendo que algo cambió.”
Renata, 30
Alumna de varias clases